En la mira de Donald Trump: ¿el gobernador de Sinaloa, será el primero de muchos?

En la mira de Donald Trump: ¿el gobernador de Sinaloa,  será el primero de muchos?
A man in a navy suit sits at a table with folded hands, looking thoughtful. Red hats reading
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President Donald Trump speaks to reporters Feb. 3, 2026, in the Oval Office. (Photo by Alex Brandon/Associated Press)

Para entender la crisis política en la que hoy se encuentra inmerso el gobierno mexicano, por su relación y subordinación a los cárteles de las drogas, es preciso conocer el caso Rubén Rocha Moya, el depuesto gobernador de Sinaloa que tuvo que dimitir a su cargo ante la acusación del gobierno de Estados Unidos.

La Fiscalía de Estados Unidos anunció la instauración de un proceso penal en contra de Ruben Rocha Moya, el gobernador de Sinaloa, bajo la acusación de haber dado protección al cártel de los Chapos, los hijos de Joaquín Guzman Loera, “El Chapo Guzman”, para que trasegaran drogas hacia Estados Unidos.

La acusación, concretamente, refiere que el gobernador Rocha Moya, ordenaba a un equipo de funcionarios, de la procuración de justicia y la seguridad pública del estado de Sinaloa, que escoltaran con patrullas oficiales el trayecto de los vehículos del cártel de Los Chapos que iban cargados de cocaína, metanfetaminas y fentanilo, con destino a la frontera de Nogales.

El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de EE. UU., a través de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, presentó una acusación formal contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios sinaloenses. Los cargos principales son conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos y conspiración para el uso de dispositivos destructivos.

La fiscalía estadounidense sostiene que Rocha Moya no solo facilitó las operaciones del cártel, sino que su administración permitió a “Los Chapos” ejercer un control casi total sobre las fuerzas del orden estatales y la Fiscalía General del estado de Sinaloa.

La historia comienza con la alianza entre Ruben Rocha y los hijos del Chapo Guzman, Ovidio, Joaquín, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, desde la campaña electoral de 2021, cuando Ruben Rocha, candidato de Morena a la gubernatura de Sinaloa, solicitó apoyo de ese cártel para ganar la elección. Bajo la oferta de Rubén Rocha de apoyar al Cártel si le ayudaban a ganar la elección a la gubernatura, los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán apoyaron el triunfo mediante actos de violencia política.

Los sicarios de Los Chapos secuestraron y extorsionaron a los candidatos opositores a Rubén Rocha. Los narcos encabezaron operativos territoriales para asegurar el flujo de votos hacia Morena, en zonas clave de Sinaloa controladas por el narco. A cambio de esos favores, ya siendo gobernador, Rubén Rocha Moya ofreció un plan total de impunidad, brindando respaldo operativo hasta para el tráfico de drogas y la expansión de laboratorios de fentanilo en la entidad, sobre todo en la zona serrana.

Participación en la entrega de “El Mayo” Zambada

La sociedad y alianza entre los hijos de Joaquín Guzman Loera y el gobernador Rubén Rocha, no solo se limitó a la impunidad y la seguridad para el traslado de drogas desde Sinaloa a Estados Unidos. Rubén Rocha fue más allá, se convirtió en un subordinado de clan de los Guzmán.

Los Guzmanes, como los mencionaba Rubén Rocha a los hijos de “El Chapo” Guzmán, le pidieron ayuda para que acercara a una reunión a Ismael Zambada García, “El Mayo”, el jefe de la otra fracción del cártel de Sinaloa, con el que “Los Chapos” mantenían diferencias.

El conflicto entre Los “Chapos” y “El Mayo” Zambada surgió a partir de la suposición de Iván Archivaldo Guzmán Salzar, de que “El Mayo” había traicionado a su padre “El Chapo” Guzmán, y que por ello Joaquín Guzman Loera había sido capturado y entregado en extradición a Estados Unidos.

Por eso “Los Chapos” pidieron a Rubén Rocha que citara a una reunión ficticia al “Mayo” Zambada, en donde ellos también ya habían pactado la presencia de agentes de la DEA para que lo detuvieran y se lo llevaran, en calidad de secuestro, hacia Estados Unidos.

Los sucesos se dieron el 25 de julio del 2024, cuando Ismael “El Mayo” Zambada fue emboscado mientras asistía a una supuesta reunión donde participarían el gobernador Rocha Moya y Héctor Melesio Cuén.

Rocha Moya ha negado sistemáticamente su asistencia, argumentando que ese día se encontraba en Los Ángeles, California. Sin embargo, la Fiscalía General de la República (FGR) detectó irregularidades en la bitácora de vuelo y el uso del avión privado, lo que mantiene abierta la línea de investigación sobre su conocimiento previo del operativo de entrega/secuestro de Ismael Zambada.

La muerte Melesio Cuen, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, ocurrida el mismo día de la captura de Ismael Zambada, es el punto de mayor conflicto para Rubén Rocha. Desde el interior de la fiscalía estatal se le vincula con dicho acto. Aun así, la fiscalía estatal, bajo control de Rubén Rocha, intentó presentar el asesinato de Melesio Cuén como un intento de robo en una gasolinera. Pese a ello, la FGR desmintió la versión oficial, señalando que Cuén fue asesinado en el mismo lugar donde fue secuestrado “El Mayo” Zambada.

La anterior versión forzó la renuncia de la entonces fiscal estatal Sara Bruna Quiñónez y colocó a Rubén Rocha bajo sospecha de obstrucción de la justicia y complicidad en el homicidio de su entonces rival político.

A pesar de la gravedad de los cargos, el gobierno federal de México ha mantenido una postura de cautela, señalando que “no hay pruebas suficientes” presentadas por EE. UU. que justifiquen una orden de aprehensión inmediata. No obstante, la presión internacional aumenta ante el inicio del Mundial de Fútbol 2026, mientras que en Sinaloa se reporta una fragmentación institucional debido al control que ejercen los grupos delictivos sobre las secretarías de seguridad locales bajo el amparo de la administración actual.