MTS analiza aumentos de tarifas o recortes de servicio. ¿Qué prefiere usted?


Esta historia también se puede leer en inglés aquí.
La jornada laboral de Venancia Cruz Villalobos, inicia su empieza mucho antes de subir al trolley de la Línea Azul. Cinco días a la semana, la mujer de 42 años cruza la frontera desde Tijuana, avanza entre las filas de la garita de entrada y toma el tren ligero rumbo al centro de San Diego, donde trabaja.
“Pago 72 dólares al mes por el pase”, dice. Aguilar gana 18 dólares por hora en un restaurante. “Vivía en National City, pero se puso muy caro. Ya no me alcanzó y tuve que regresarme a Tijuana”.
Con un ingreso anual de unos 23,400 dólares — solo trabaja cinco horas al día — Cruz Villalobos representa al pasajero típico de la Línea Azul. Y forma parte de los miles que podrían verse afectados por el déficit de 528 millones de dólaresque enfrenta el Sistema de Tránsito Metropolitano de San Diego (MTS) en los próximos tres años fiscales.
La agencia analiza dos opciones principales: Aumentar las tarifas y mantener el servicio como está, o recortar —e incluso eliminar— el servicio de fin de semana
Ninguna alternativa es sencilla ni popular.
Quieren escuchar a los usuarios
Para medir el sentir de la comunidad, MTS ha realizado talleres públicos en diferentes puntos del condado. En el más reciente, en National City, había traductores y material gráfico en español, pero no llegó ni un solo ausuario hispanoparlante.
Después del taller, en la Estación Palomar, hablé con Santiago Alvarez, un usuario de 62 años residente de San Ysidro que usa todos los días el tren ligero.
Por qué no asistió al taller de MTS en National City?, le pregunté.
“Un taller para qué? no me entere de nada”, dijo Alvarez. “Si hubiera sabido ,les habria dicho que busquen otras formas de resolver el problema, a lo mejor una tarifa distinta para las personas de bajos ingresos. La mayoria de los queusamos el tren ganamos muy poco”.
Una respuesta similar dieron otros pasajeros entrevistados en la misma linea, por lo que la pregunta obligada es si la estrategia de comunicación que está siguiendo MTS para llevar su mensaje a sus usuarios hispanoparlantes es efectiva.
El tema no es un asunto menor. De acuerdo con Brian Lane, senior regional planner de SANDAG, casi el 50 por ciento de los usuarios de MTS hablan principalmente español.
Para Cruz Villalobos, un aumento del pase mensual de 72 a hasta 100 dólares es simplemente impensable. “Gano bien poquito”, dice. “Con ese incremento, tendría que trabajar dos días enteros al mes solo para pagar el transporte”.
El alza representaría en algunos casos un aumento de hasta 39%, un golpe considerable para quienes dependen del sistema todos los días.
Lo que dicen los estudios de MTS
Aun así, Lane, el planificador regional de MTS, asegura que las encuestas con usuarios muestran una preferencia clara: “La mayoría prefiere un aumento moderado a que se recorten los servicios del fin de semana o a que caiga la calidaddel servicio”.
Y los recortes tendrían consecuencias. Cifras internas indican que casi el 20% de los viajes en la Línea Azul ocurren entre sábado y domingo, muchos de ellos de trabajadores de sectores esenciales — hospitalidad, salud, servicios— y personas que cruzan la frontera.
La seguridad, una preocupación persistente
Aunque MTS afirma que los incidentes de seguridad han bajado, algunos usuarios siguen sin sentir esa mejoría.
Braulio Acosta, de 19 años, toma la Línea Azul todos los días para ir a la escuela y al trabajo. Dice que un aumento de tarifas le afectaría, pero que la seguridad pesa más.
“Te topas con gente que te grita o se pone agresiva, y no hay nadie que pueda ayudarte”, comentó.
¿Cómo se generó el déficit?
Según Mark Olson, director de mercadotecnia y comunicaciones de MTS, el déficit se explica por varias razones:
- Un mercado laboral más competitivo que obliga a ofrecer mejores salarios
- El aumento en los costos de materiales y equipo
- Ingresos que se estancaron por años después de la pandemia
- Y, sobre todo, la falta de una fuente local de financiamiento estable
San Diego es una de las pocas grandes áreas metropolitanas del país donde el transporte público depende de fondos estatales y federales variables, y no de un impuesto dedicado exclusivamente al tránsito.
No todo es negativo
A pesar de la crisis financiera, el panorama no es del todo sombrío. MTS ocupa:
- El puesto número 2 a nivel nacional en crecimiento de pasajeros
- El puesto número 2 entre los sistemas de tren ligero con más usuarios
- Y ha registrado un aumento del 71% en el número de pasajeros jóvenes.
Para Villalobos, la decisión que se tome –elevar las tarifas o recortar el servicio los fines de semana- la afectaraá directamente, ya que ella trabaja de jueves a lunes y su salario no ha subido. “Ojalá nos escuchen”, dijo mientras se apresuraba a tomar el tren de regreso a su casa.









