El lento desastre desarrollándose en la reducción de registros escolares

Las escuelas del condado de San Diego se están reduciendo.
Entre 2014 y 2024, las inscripciones en las escuelas públicas se han reducido en 27,000 alumnos, un descenso de un 5 por ciento.
Este se ha visto en casi todas las 43 agencias educativas del condado, desde South Bay Union, en donde el descenso fue del 37 por ciento, a Encinitas, donde la baja fue de un 21 por ciento, inclusive en Alpine el descenso fue del 15 por ciento.
“Es como un tren en un lento proceso de accidente” comenta Moises Aguirre, Superintendente del Distrito Escolar de Sweetwater Union High, “lo vemos venir, pero en cámara lenta, lo que hace más difícil comprender de manera integral el impacto que esto va a causar”.
Y esto probablemente es solo el comienzo.
Las proyecciones del Departamento de Finanzas de California estiman para las escuelas públicas del condado, una pérdida de 112,000 alumnos durante los próximos 20 años, reduciendo las inscripciones en un alarmante 30 por ciento e inevitablemente implicando el cierre de escuelas.
Lo que hace más difícil enfrentar esta crisis es la tendencia socioeconómica que la origina, como la disminución en la tasa de natalidad y la dificultad en asequibilidad de la región. Los distritos no tienen control sobre el costo de la renta ni sobre si las familias deciden tener un hijo.
Pero esto no detiene a los líderes de las escuelas en cumplir con sus compromisos.
¿A dónde fueron todos los niños?
Cuando la gente escucha sobre esta tendencia, muchas familias optan por las escuelas subvencionadas, privadas o la escolarización en el hogar.
Hasta cierto punto esto puede ser verdad, pero falso en otros aspectos.
Mientras que el número de estudiantes asistiendo a las escuelas privadas se mantiene estable, el número de niños educados en casa se ha duplicado en la última década, aunque la cantidad sigue siendo sustancialmente baja. En el 2024 sólo el 0.82 por ciento de los estudiantes eran educados en casa.
Las escuelas subvencionadas son otra historia.
Durante la última década, sus inscripciones aumentaron en un 41 por ciento, en gran medida gracias a las subvencionadas virtuales que muchas veces cuentan con historial académico irregular y atraen a niños de condados vecinos.
Pero las escuelas subvencionadas siguen siendo estatales, lo cual implica que sus aumentos se incluyen en el descenso total del 5 por ciento mencionado anteriormente. Al sacar las escuelas subvencionadas de la ecuación, la baja de inscripciones se duplica a un 12 por ciento.
‘Es que hay menos niños’
Lo que está sucediendo es mucho más sencillo, simplemente hay menos niños en el condado de San Diego de lo que existía con anterioridad.
Una gran parte de la ecuación es la asequibilidad. Encuesta tras encuesta demuestran que el principal motivo por la cual personas abandonan la ciudad de San Diego es el alto costo de vida, en especial lo fue durante la pandemia, lo que llevó a aumentar la tendencia existente en baja de inscripciones.
Nicole DeWitt, Vicesuperintendente de San Diego Unified, nos dice que es un comentario repetido entre los padres que abandonan la zona. A lo largo de la última década, el distrito perdió alrededor de 16,000 alumnos, un 12 por ciento menos.
“El costo de vida continúa en aumento, en especial en ciudades como San Diego, esto lleva a un menor número de niños dentro de nuestra zona” comenta DeWitt, “es una fuerza externa fuera de nuestro control”.
Otro factor importante es la disminución en la tasa de natalidad, un 30 por ciento desde 1990. Existen múltiples razones para ello, pero el aumento del costo de vida es un factor importante.
Esto no solo sucede en San Diego. Otras ciudades del mundo se ven afectadas por la misma tendencia, dejando a todos con la misma pregunta “¿qué implica para nuestra sociedad que la próxima generación cuente con menos personas?”
Alexander Alvarado, quien hace las proyecciones educativas para el Departamento de Finanzas de California, dice que la realidad puede ser difícil de aceptar ya que es algo novedoso.
“No hemos estado en una situación donde hubo baja de inscripciones, por lo que nos sentimos un poco desorientados” comenta Alvarado “y no veo ningún dato que indique a la brevedad que vayamos a retornar a un patrón de crecimiento”.
¿Ahora qué pasa?
A pesar de la gravedad del problema, los distritos están haciendo todo lo posible por mejorarlo.
San Diego Unified, por ejemplo, ha invertido billones en fondos de bonos para reconstruir viejas escuelas. También se comprometieron en nuevos programas de divulgación comunitaria y de llegada a la comunidad como deportes para la escuela media y escuelas comunitarias, con la esperanza de atraer nuevamente a familias.
Cuando Marianna Vinson fue designada Superintendente de Lemon Grove Schools, la comisión directiva le dio un objetivo claro a seguir: “necesitamos parar la sangre”, nos comenta Vinson. El distrito había perdido un 22 por ciento de sus alumnos en la última década, con una proyección del 2 por ciento anual para los próximos años.
Para Vinson, parte de la tarea era cambiar la reputación del distrito, que desde hace tiempo tiene la imagen de ser un distrito que está luchando por sobrevivir. La pandemia, dejó los rendimientos de los alumnos de los distritos más bajos a nivel nacional. En el caso de Lemon Grove sucedió lo opuesto, con los logros subiendo año a año.
Vinson salió a las calles a hablar sobre el éxito de Lemon Grove, se reunió con grupos de la comunidad, creó campañas a nivel medios sociales, informó sobre sitios escolares e inclusive asistió con información a las inmobiliarias que venden casas dentro del distrito.
Pero este trabajo no era para una sola mujer.
Vinson y otros miembros del equipo organizaron presentaciones callejeras en cada escuela para subrayar la importancia de las inscripciones en el mantenimiento de los programas y salarios. Optimizaron los procesos de inscripciones para hacerlos más sencillos y amigables para los padres, inclusive ampliaron la atención del personal y ampliaron las ventanas de inscripciones.
Y parece que tuvo efecto.
El año pasado, el distrito perdió 69 alumnos, un 2.2 por ciento de las inscripciones de Lemon Grove. Este año, solo perdieron 12, un 0.4 por ciento de baja.
“Este esfuerzo incluyó a todos, desde nuestras secretarías escolares, familias, comunidad, docentes y todos los involucrados en este proceso, llevándonos a comprometernos con la misión” nos comenta Vinson.
Sabe que esto no implica que pueden descansar, deben verlo como una demostración de que el trabajo que vienen realizando está por buen camino y que, de ahora en más, necesitan continuar con los esfuerzos.
“Tenemos que redoblar los esfuerzos porque sabemos que cada año que pasa esto será más difícil, las tendencias de la sociedad que ustedes han documentado son muy reales para nosotros acá en Lemon Grove.” dice Vinson.
South Bay Union ha perdido más estudiantes que cualquier otro distrito del condado de San Diego.
En respuesta a esto el Superintendente Jose Espinoza puso al distrito a trabajar en ofertas educativas personalizadas acorde a las necesidades de la comunidad, incluyendo el acercarse a programas que la comunidad prefiere y alinear la currícula más cerca de los niveles estatales.
En consecuencia, se va a reducir el impacto, pero no va a hacer desaparecer la realidad de la reducción de la cantidad de niños, por lo que la comisión decidió cerrar tres escuelas en los próximos tres años.
Es el peor escenario para las partes interesadas que aborrecen la idea de cerrar escuelas. A pesar de que hoy en día el que está primero en la línea es South Bay Union, Espinosa comenta que la baja en inscripciones es algo que se ve en todos los distritos y muchos van a tener que enfrentar decisiones similares.
“El primer paso es aceptar lo que está sucediendo”,comenta Espinoza. “nadie está inventando estos números, es cuestión de visitar las aulas y escuelas…solíamos tener 700 estudiantes en esta escuela… hoy hay 300”.
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